sábado, 20 de agosto de 2011

La Idea que NO me des mas Ideas

Como son tantos los tiempos perdidos y tan pocos los tiempos encontrados. Tal cual quisiese, pero inversamente; tal cual pareciere, pero tampoco lo es asi. Envalentonadamente quisiera ir en su caceria, entrar en los miles de fragmentos que componen cada recuadro de historia y retratarlo pintorescamente con nuevos colores, con nuevas formas e ideas, retratar magicamente sobre la piel desnuda un reclamo, una queja formal e indolente, una queja abrasiva e insolente.
Como son tantos los tiempos ajenos y tan pocos los tiempos propios. Tan propicia idea de contraste, pero constante; tal cual escala monocromatica sin llegar al tono. Ensimismadamente dentro de un concepto, saliendo como si nada de entre un cuadro gris, de una estanteria abandonada al quehacer del tiempo. Resistiendo estas tonalidades cobardes y añejas, aciagas y carentes de ideas, todas idas y ninguna devuelta, todas en silencio y cabizbajas.
Una lastima para los tiempos idos, una pena para los tiempos venideros. Una verguenza muda que solo agraba la falta, e inquieta y perturba lo que solia llamar cimiento. No existiria concepto exacto, somos solos ideas errantes, somos conceptos perdidos y ajenos, ideas que no han sido encontradas ni me son propias. Un robo a mi conciencia.

viernes, 12 de agosto de 2011

Paraisos

Déjenme en estos paraísos; paraísos inyectables, aspirables, bebibles, paraísos infranqueables para la democracia, para la revolución e incitación extranjera. En mi abominación, discriminación egoísta, en mi ley improvisada... y por qué no, en mis fragmentos de paraísos desterrados de mi propia utopía. Quizás estos se tomen revancha y me terminen por arrojar a mundos perdidos donde he de volver a comenzar, donde mis paraísos sean un pensamiento efímero que no quepa como una concepción operable, o peor, nunca sepa de mis paraísos y nunca más me desprenda de la razón... que crueldad, que tiempos amargos ocultan los restablecimientos del orden primitivo y, que tipo de criatura podrá sobrevivir sin crear alguna vez su propio paraíso?

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Un breve recuerdo que nunca ha dejado de lado su vigencia, el cariño a una criatura propia a una desendencia, una tajada de piel y de vivencia personal, parte de mi.

domingo, 31 de julio de 2011

De letargos y latencias

Dícese que las palabras son convenciones sociales con respecto a significancias particulares, dícese que el silencio no representa tales significancias, dícese que los ecos son solo palabras idas que redundan entre espacios vacíos. Dícese de la grandeza como la virtud honorable del hombre y dícese que la pobreza del individuo es carecer de su propio ego que enuncie su arribo. Mas bien, soy silencio y soy ecos, soy el diminutivo del ego ido, mi imagen funesta me precede y mi sombra allana los caminos recorridos. Los sentidos feraces son cultivos de pecados atentatorios contra la percepción de lo real y tangible. La propia persona denosta tales ideas, tales visiones, tales preceptos, en un letargo mas inerte que la sola convicción de lo inútil. De latencias y conceptos, de abstractos y mentes muertas, y nos vamos, marchamos en su pernocta y en su alba, nos vamos en las palabras y en los silencios, porque simplemente nos vamos.